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Jardínes funcionales

Promover el establecimiento de jardines funcionales bajo el concepto de farmacia viviente.

Desarrollo de Jardines funcionales de plantas de uso múltiple bajo el concepto de farmacia viviente para espacios reducidos para el bienestar de salud humana en el campus de la Universidad Nacional.

Objetivo General de proyecto

Promover el establecimiento de jardines funcionales bajo el concepto de farmacia viviente con plantas de uso múltiple orientadas a coadyuvar en el tratamiento y prevención de enfermedades, en beneficio de la salud humana en la comunidad universitaria, y la evaluación fitoquímica de las condiciones ambientales en las cuales se desarrollan las plantas de interés.

Información general

Antes de detallar en que consiste este proyecto, es importante mencionar que este complementará el futuro programa llamado “Desarrollo del Herbario Digital JVR para la promoción de la salud humana y el conocimiento del uso de plantas de Costa Rica”, cuyo enfoque abarcará tanto la extensión como investigación dentro del campo de las plantas de uso múltiple con énfasis en la mejora de la salud humana.

Los jardines

Normalmente los jardines son conceptualizados desde un punto de vista estético, sin ninguna otra función más que embellecer una zona, por lo tanto, estos se valoran como un producto nada más para ser observado y no utilizado. Muchos de los jardines incluso tienen divisiones que evitan que las personas interactúen con las plantas, incluso no tiene espacio suficiente o lugares adecuados, para que las personas siquiera descansen dentro de estos. Los jardines ayudan a mantener un ambiente fresco, atraen aves y brindan alimento a abejas y otros insectos, los cuales a su vez, son importantes para mantener sanos los ecosistemas, además que podrían tener plantas con fragancias que aportan beneficios a la salud humana (Melgar, 2003; Radford, 1996; Harding, 2003).

El diseño de jardines suele limitarse usualmente, a propósitos estéticos, lo cual deja de lado el potencial funcional de las plantas que lo componen. Aunque el valor de las plantas como elementos decorativos es indiscutible, también pueden contribuir al mantenimiento de ecosistemas saludables al atraer aves, polinizadores y mantener una atmósfera fresca. Un enfoque de "farmacia viviente" en la Universidad Nacional ofrece una oportunidad única para educar sobre el uso responsable de plantas medicinales y alimenticias, y a la vez generar ambientes de reposo y reflexión que contribuyan a mejorar la salud mental. Este tipo de jardín, diseñado con cuidado y supervisado constantemente, proporcionaría información vital sobre el cultivo, las propiedades y las precauciones en el uso de las plantas, fomentando una relación más consciente y beneficiosa entre las personas y la naturaleza. A pesar de que la medicina tradicional, basada en extractos vegetales, es ampliamente utilizada, su uso debe regularse para evitar posibles daños. Investigar las contraindicaciones de las plantas es crucial. El Herbario JVR y la Escuela de Química de la Universidad Nacional colaboran para profundizar en la fitoquímica. La creación de jardines con plantas medicinales podría ofrecer acceso gratuito a tratamientos, y a la vez a entender las condiciones ambientales para garantizar su crecimiento adecuado. Por tanto este proyecto tiene como objetivo promover el establecimiento de jardines funcionales bajo el concepto de farmacia viviente con plantas de uso múltiple orientadas a coadyuvar en el tratamiento y prevención de enfermedades, que beneficien la salud humana en la comunidad universitaria.

Jardines funcionales bajo el concepto de “Farmacia Viviente”

El jardín que se quiere implementar en el Campus de la Universidad Nacional estaría diseñado siguiendo el concepto de farmacia viviente. Los jardines botánicos bajo el concepto de ¨farmacia viviente¨, según Guillermo et al. (2002), ¨se conciben como la interacción que se establece entre los seres humanos y las plantas medicinales, a través de un proceso de reproducción equilibrado en un espacio, tiempo y ambientes determinados. Lo define también como un conjunto de especies establecidas en un lugar preciso y que son aprovechadas racional y permanentemente por los seres humanos, para prevenir o curar enfermedades¨. Por otro lado, el CONAFOR (2020) lo define como ¨un espacio físico transformado en laboratorio natural donde, mediante la interacción directa con las plantas y el ambiente, se aprende, comprende y hace conciencia de que la salud y la sobrevivencia del planeta y del género humano, dependen de la cubierta vegetal que trasmuta la materia inanimada en vida¨. En este sentido no solo es imprescindible fortalecer los programas de desarrollo científico y tecnológico, en pro de la mejora en lo referente a la capacitación del estudiantado, sino también promover la extensión, por lo tanto, los resultados obtenidos en los estudios realizados en estos jardines deberían quedar al servicio de la comunidad (Guillermo et al. 2002).
Este tipo de jardín es ideal para implementarlo en las universidades públicas, ya que no solo podrían englobar la docencia y la investigación (en fitoquímica, reproducción y domesticación), sino también la interacción con las comunidades aledañas a la universidad. Como el uso de las plantas medicinales debe ser regulado para evitar un accidente o mal aplicación (Akerele, 1993; Alonso 2004), ya que algunas plantas contienen sustancias químicas (Dewick, 2002) que podrían causar danos en el ser humano si no son usadas adecuadamente (Germosen Robineau et.al, 2017), cada planta incorporada en el jardín tendrá información respecto a su uso y contraindicaciones, así como las sustancias químicas que la componen. 

Los jardines establecidos con el enfoque de Farmacia Viviente funcionarán inicialmente como Jardines demostrativos, o sea serán espacios donde se sembrará como referencia una muestra de diferentes especies que pueden ser útiles como alimento, condimento o medicina (Martínez et.al, 2000). Esto con el fin de controlarlos a través del monitoreo constante, durante su desarrollo y relación con las personas que se interrelacionen con el jardín. Martinez et.al (2000) sugiere los siguientes aspectos a tomar en cuenta:

  • El jardín puede tener la forma que se desee. Las plantas de mayor altura se siembran en la parte trasera, las intermedias a continuación y las pequeñas en el frente. La distribución y contraste de los colores es importante para dar un mejor diseño y vista del jardín.
  • Las plantas que atraen o repelen insectos se distribuyen en las orillas para proteger a los demás cultivos.
  • Tomar en cuenta el tipo de suelo, clima y características del lugar que requiere cada planta para que su crecimiento y desarrollo sea el adecuado.
  • Planificar un espacio considerable entre cada variedad para evitar que compitan entre sí.
  • En el jardín pueden incorporarse plantas silvestres o nativas de la región, siempre y cuando se esté seguro de su especie y propiedades, así como de otras plantas que son utilizadas por sus propiedades alimenticias o culinarias.

Problemática a resolver

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estimado que más del 80% de la población mundial utiliza, rutinariamente, la medicina tradicional para satisfacer sus necesidades de atención primaria de salud y que gran parte de los tratamientos tradicionales implican el uso de extractos de plantas o sus principios activos (Akerele, 1993; Alonso, 2004). A pesar de las bondades de las plantas en el campo de la salud humana, su uso debe ser regulado, ya que podría causar daños, a corto o largo plazo si no se usan adecuadamente (Alonso 2004). De esta manera se evidencia la necesidad de investigar cuales son las contraindicaciones al consumir las plantas, ya sean medicinales o comestibles. Por lo tanto, es necesaria la información sobre los estudios fitoquímicos y posibles sitios de crecimiento en estado natural o cultivos, así como sitios donde pueda comprarse el material procesado de la planta (Poveda 2020). De no existir los estudios fitoquímicos es importante generarlos.
Hoy en día es de suma importancia seguir desarrollando el campo de la fitoquímica, por esa razón el Herbario JVR, estrechan alianzas con la escuela de Química de la Universidad Nacional a través del Laboratorio de Investigación en Biorrefinería (LIB). Con el conocimiento en la identificación y usos de las plantas, y con la tecnología y personal capacitado permite la exploración del mundo tan diverso de las plantas de uso múltiple en Costa Rica.
El acceso a plantas para consumo humano, principalmente en el campo de la salud, se dificulta para algunas personas debido a condiciones marginadas y vulnerabilidad, por lo tanto, si se tiene un área adecuada para su siembra es importante crear un jardín en ese espacio, de este modo se tendrá disponibilidad de la planta de forma gratuita e inmediata. Sin embargo, no todas las plantas están adaptadas a crecer en los mismos hábitats, por lo tanto, debe conocerse previamente cuales son las condiciones ambientales existentes en el sitio donde se quiere crear el jardín. Una vez conocida esta información se puede seleccionar cuales plantas podrían sembrarse (Martínez et.al, 2000).